Trabajadores Desechables: latinos en países desarrollados

Por Javier L. Ramos

Estamos asistiendo a un Nuevo tipo de “esclavitud “ en pleno siglo XXI con avances tecnológicos que van mas allá de lo sorprendente.Estamos asistiendo al hecho doloroso e inhumano en este mundo globalizado, que tantos progresos como desigualdades ha traído a nuestro mundo y a nuestro tiempo.

 

Se avisa en los diarios importantes y de mayor circulación en los países menos desarrollados en  cualquiera de las grandes capitales de América Latina y de otros países del mundo:
“Se necesitan trabajadores especializados, con sueldos atrayentes y buenas condiciones de trabajo”.

Los modernos enganchadores, bajo el sofisticado nombres de reclutadores (recruiter or employment brokers) . Muestran atractivas casas donde viven algunos trabajadores de las sociedades desarrolladas, Canadá o los Estados Unidos pero no les dicen que los sueldos que les ofrecen son muy inferiores a los que residen los ciudadanos o personas con residencia permanentes.

No les dicen que sólo los contratan por un tiempo definido (dos años) y no pueden cambiar de empleador y trabajar en otro lugar. Además les cobran onerosas comisiones para enrolarlos y posteriormente a dar mensualmente una contribución mensual al enganchador para continuar en servicios.

Terminado el contrato, enrollar sus modestas pertenencias y regresar sin posibilidades de volver.Trabajadores desechables, como los cartones del “Pollo Kentucky” o las tazas de café de “Tim Horton o Star Bucks o los envases de Pizza.

Se usan y se lanza al basurero, de esta manera nuestros países se transforman en un nuevo basurero de trabajadores desplazados.

Transformados en eternos nómades, desarraigados y sin posibilidades para soñar.Muchos trabajadores hombres y mujeres, se encandilan con las luces de un paraíso en una tierra que fluye leche y miel y al llegar, sólo se encuentran con un infierno de dolor, sufrimientos y lágrimas, encontrando una vida peor que la que dejaron atrás.

En esta provincia, Alberta, la más rica de Canadá y Norteamérica con un tremendo desarrollo y potencial petrolero, reserva estratégica del mercado norteaméricano que puede sucumbir en cualquier momento por las inestabilidad política del mediano oriente.

En esta provincia, se encuentran 40 000 (cuarenta mil) trabajadores desechables de todos los rincones de la tierra. Algunos al llegar han perdido sus trabajos por no pasar los exámenes provinciales debido al inglés insuficiente que manejan.

La televisión canadiense en especial la CBC ha analizado, estudiado y denunciado estos hechos de abusos con mucha fuerza. Felizmente los periodistas canadienses son profesionales con un profundo sentido ético y profesional y no se alinean con las posturas oficiales del gobierno de turno (Conservador o Liberal). Simplemente realizan su tarea comunicacional con un alto nivel de profesionalismo ajeno a la farándula parlamentaria o gubernamental.

En esta provincia, hoy con 33 grados bajo cero, sé que hay miles de trabajadores que viven en tugurios inhabitables, sin calefacción y sin protección de ninguna clase, sin apoyo solidaria y muchos sin siquiera saber que hay “ollas del pobre” (subkitchens) sostenidas por organizaciones religiosas de todos los credos para dar de “comer al hambriento”.

En la Meca del Petróleo hay más de 2 500 personas que viven en carpas en un terreno baldío en pleno centro de la ciudad que ha sido cercado para que no se vea la miseria, promiscuidad en que viven.

Como persona, comprometida con la causa de los de abajo, escribo estas notas para que se informen mis amigos de habla hispana y no se dejen seducir por los cantos de sirena de esos inescrupulosos enganchadores de la mentira ofreciendo a nuestros hermanos un sueño que no existe, que es una pesadilla, un callejón sin salida y lo que es lo peor una suerte de antesala . 

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2 Respuestas

  1. Urania dice:

    El tema muy bueno e interesante, sólo que un poquito negativo.

  2. Noé Arteaga dice:

    To the Consulate of Guatemala in Montreal;
    To Canadian and Quebec Immigration Authorities;
    To Temporary Agricultural Farm workers;
    To all Workers in Quebec and in Canada;
    To the Public Opinion;

    Mi name is Noé Ricardo Arteaga Santos. I used to work for Savoura, and I
    was a member of the Workers’ Union of Savoura. I was arbitrarily and
    unjustly fired simply because I demanded that my contract be fulfilled.
    We, temporary agricultural workers, are always lied to and many of our
    contract stipulations are never respected. Although the contract grants us
    some rights they are not respected. For example, we are denied overtime,
    we are not paid for national holidays, and we are forced to work on our
    days off.

    Any conduct that can be interpreted as inadequate by the company foreman
    is used to threaten us with repatriation to our country. This happened to
    me. We do not get paid the wages owed to us, nor do we get a notice of end
    of contract, and the price of the plane ticket is deducted automatically
    from our pay. Additionally, our family members are prohibited from
    participating in the temporary workers’ program.

    Organisations, like the International Migration Organization, which manage
    the temporary agricultural workers program, are an active accomplice in
    this situation, violating international labour standards and other
    conventions adopted by the International Labor Organization. I was fired
    and barred from the temporary workers program because I denounced this.
    The Consulate of Guatemala in Montreal, in charge of the program, is
    directly responsible for my unjustified dismissal.

    I have taken Savoura to the labor commission to demand re-instatement in
    the workplace because of an arbitrary and illegal dismissal. The company
    has reacted by accusing me in the most defamatory manner, alleging that I
    am an assassin and a bad worker.

    The labor authorities of Quebec have granted me a hearing in December 2010
    and February 2011. As I have decided to take legal action against the
    company, and target the role that the Guatemalan Consulate has in this
    matter, I am forced to live as a refugee, on welfare, and in fear of the
    danger I face if I am returned to my home country. Today, I am beginning a
    hunger strike in front of the Guatemalan Consulate to demand justice for
    farm workers, to demand that I be re-instated in my workplace, to be
    granted refugee status. I denounce the new regulations of the temporary
    worker program and I demand Status for all.

    Noé Arteaga

    Al Consulado General de Guatemala en Montreal,
    A las autoridades migratorias de Québec y Canada
    A los trabajador@s temporales agricolas
    A los trabajador@s de Québec y Canada
    A la opinión pública en general:

     
    Mi nombre es Noé Ricardo Arteaga Santos, ex-trabajador de la empresa Savoura, y ex-miembro del Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de Savoura. Fui despedido de manera injustificada y arbitraria por el sólo hecho de pelear por el cumplimiento del contrato que me ligaba con dicha empresa. A los trabajadores agrícolas temporales nos mienten, y nunca se respetan las cláusulas de los contratos. Aunque gozamos de algunas prestaciones contractuales, en los hechos siempre se incumplen, como por ejemplo: se nos niega el pago de horas extras, nunca se pagan los días feriados, y se nos obliga a trabajar en los días de descanso. Cualquier conducta interpretada como inadecuada por parte de los capataces de la empresa, nos amenaza con hacernos retornar a nuestro país, como en mi caso, sin que se nos paguen salarios y prestaciones debidas -como la semana de previo aviso, etc.-, descontándonos el costo del boleto de avión, y se les impide a nuestros familiares participar en el programa de trabajo temporal. Las organizaciones como la Organización Internacional para la Migración, que participa en la organización de los programas de trabajo agrícola temporal, son cómplices de esta situación, violando así la legislación en materia de trabajo internacional y demás convenciones adoptadas en el marco de la Organización Internacional del Trabajo. El hecho de denunciar esta situación me valió ser despedido y relegado del programa de trabajadores temporales. Quien lo hizo directamente fue el Consulado General de Guatemala en Montreal, quien tiene responsabilidad directa en dicho programa.
     
    Por ello decidí demandar legalmente a la empresa Savoura, para que sea reinstalado en mi puesto de trabajo, del cual fui separado, como ya mencioné de forma arbitraria y absolutamente ilegal. La empresa reaccionó acusándome en forma por demás difamatoria de que yo era un asesino y mal trabajador.
     
    Las autoridades de trabajo de Quebec me han fijado un arbitraje, cuyas audiencias tendrán lugar hasta diciembre del 2010 y febrero del 2011. Mientras tanto tengo que continuar viviendo como refugiado de la ayuda social, pues el sólo hecho de haber emprendido acciones legales contra la empresa – que responsabilizan también al Consulado guatemalteco- hace que mi vida corra peligro de muerte si vuelvo a mi país. Por ello, en demanda de justicia para los trabajadores agrícolas, para mi reinstalación en particular, para mi aceptación como refugiado, en contra de las nuevas reformas que se implementarán respecto al trabajo agrícola temporal, y a favor de la aceptación de todas las personas sin status, es que he decidido iniciar una huelga de hambre indeterminada frente al Consulado guatemalteco.
     
     
    Noé Arteaga
     
     ————————————————————————————————————————————————————
     
    Au Consulat Général du Guatemala à Montréal
    Aux autorités d’immigration du Québec et du Canada
    À tous les travailleurs et toutes les travailleuses temporaires agricoles
    À tous les travailleurs et toutes les travailleuses du Québec et du Canada
    À l’opinion publique en générale :
     
    Mon nom est Noé Ricardo Arteaga Santos, je suis un ancien travailleur de la compagnie Savoura et ancien membre du Syndicat des travailleurs et travailleuses de Savoura.  Je fus renvoyé de façon injuste et arbitraire pour le simple fait d’avoir lutté pour le respect du contrat qui me liait à cette dite entreprise.  Les entreprises mentent continuellement aux travailleurs agricoles temporaires et les clauses des contrats ne sont jamais respectées.  Malgré le fait que nous avons quelques prestations contractuelles, elles ne sont pas honorées : par exemple, ils refusent de nous payer les heures extra et les journées fériées et ils nous obligent à travailler durant les jours de congé.  N’importe quelle attitude que les surveillants de la compagnie interprètent comme étant inappropriée entraîne une menace de leur part de nous retourner dans nos pays, comme se fut mon cas, sans le paiement de nos salaires et prestations dus, telle la semaine de préavis, etc., en nous déduisant même le prix du billet d’avion et en empêchant les membres de notre famille à participer au programme de travail temporaire.  Les organisations, comme l’Organisation Internationale pour l’Immigration qui participe à l’organisation des programmes du travail agricole temporaire, sont complices de cette situation, violant ainsi la législation du travail international et des conventions adoptées dans le cadre de l’Organisation Internationale du Travail.  Le simple fait d’avoir dénoncé cette situation a entraîné mon renvoi et ma séparation du programme des travailleurs temporaires.  Celui qui est directement responsable de cela est le Consulat Général du Guatemala à Montréal qui est en charge de ce programme. 
     
    C’est pour cela que j’ai entrepris une action légale contre l’entreprise Savoura, pour que je puisse ravoir mon poste de travail, duquel j’ai été séparé comme je l’ai déjà mentionné de manière arbitraire et absolument illégale.  L’entreprise a réagit à cette action légale en m’accusant de manière diffamatoire d’être un assassin et un mauvais travailleur.
     
     
    Les autorités du travail du Québec m’ont programmé un arbitrage dont l’audience pourra avoir lieu entre décembre 2010 et février 2011.  Durant ce temps, je dois vivre sur l’insuffisante aide sociale en tant que réfugié puisque le simple fait d’avoir entrepris une action légale contre l’entreprise, en responsabilisant aussi le Consulat guatémaltèque, entraîne que je suis en danger de mort si je retourne dans mon pays.  Face à cette situation, j’ai décidé de débuter une grève de la faim indéterminée face au consulat du Guatemala ayant comme objectif d’obtenir une situation juste pour les travailleurs agricoles, ma réinstallation au sein de l’entreprise, mon acception comme réfugié, l’acception de toutes les personnes sans-statuts et contre la mise en place des nouvelles réformes en lien avec le travailleur agricole temporaire. 

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